domingo, 8 de abril de 2012

Capitulo 90


Cuando llegaron a su casa acostaron a los chicos y se sentaron a  hablar en el sillón.

Pedro estaba en su mundo Paula le hablaba y él ni bola.

Paula: ¡Pedro!, ¡Pedro!, ¡Pedro!, ¡Pedroooooooooooooooooooooooooo!

Pedro: ¡Hey!, ¿qué paso?

Paula: ¿se puede saber en qué pensas?, que no me prestas atención.

Pedro: Estaba pensando en la hermosa familia que formamos, en hoy que cuando te vi salir con el vestido de novia, me di cuenta que quiero pasar toda mi vida con  vos y que te amo más que a nada en el mundo.

Paula se emociono con las palabras de Pedro no lo dudo y le dio un fugaz beso.

Paula: yo tambien te amo con toda, mi alma y quiero pasar mi vida con vos, ahora que volviste no quiero que te vayas mas.

Pedro: ya paso un año de que volví y no me pienso ir nunca más, el tiempo que me fui a EEUU. Me hizo dar cuenta de que este era mi lugar. Y de acá no me voy nunca más.

Paula: yo tenía ganas de matarte cuando te fuiste, pero el día que nos encontramos en aquel shopping de vuelta me hizo dar cuenta que te amaba más que nada, y que no podía seguir enojada con vos.

Pedro: ¡Perdón!,

Paula: no pidas perdón amor, ya volviste y volvimos  a ser una familia.

Pedro: si la familia más hermosa. (Besándola apasionadamente).

Mientras se besaban en el sillón un llanto los interrumpió…

Pedro: Parece que se despertó la princesa,

Paula: voy a buscarla ahí vengo,

Pedro: ¡Deja, voy yo!

Pedro fue hasta la habitación de Ana  a buscarla cuando entro, la saco de su cuna y el apoyo sobre su pecho mientras le acariciaba la cabecita, la bebe no paraba de mirarlo a los ojos y sonreírle

Sin duda la conexión entre padre e hija era una de las cosas que más lo emocionaban a Pedro.

Paula y sus hijos eran su motor para seguir adelante, él pensaba que hacía 8  años su vida cambio por completo.

Habia perdido a su madre y era un dolor que nunca iba a acabar, aunque el sabia que desde donde este estaba orgullosa por todo lo que habia logrado.

Pensaba que dos meses después de que falleció su madre Paula aparecía en su vida, calmando un poco ese dolor  que le causaba la muerte de su madre.

Para el Paula era el amor de su vida y no quería soparse más de ella, recordaba el nacimiento de Tobías, y como lo habían llenado de felicidad Paula y sus hijos.

Sabía que de algún modo Paula era ese ángel, que Anna quizo que se cruce en su camino, cambiando su vida por completo.

Estaba decidido a terminar su vida al lado de Paula, y ya era el momento de que formalicen.

Estaba dispuesto a casarse con Paula, pensaba que ya era el tiempo de pasar de  ser novios a ser marido y mujer.

Sabía que Paula también lo querría así, después de haberla visto con ese vestido blanco sobre la pasarela, no lo pensó mas se lo propondría a Paula, lo más pronto posible.

Estaba concentrado hasta que alguien lo saco de sus pensamientos.

Era Ana que le acariciaba su cara con su manito, Pedro la miraba completamente embobado.

Pedro: hola hija sabias que te amo, y que sos un ángel que junto a tu mama y tu hermano me llenan de felicidad, te amo hija los amo, son mi mayor orgullo.

Paula estaba  en el marco de la puerta de la habitación y no pudo evitar sonreír al ver aquella escena, entre padre e hija, sabía que Pedro era el mejor hombre que podría haber conocido en su vida y el mejor padre.
Sin dudas lo amaba más que a nada en el mundo.

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